1927
 
Joan Ponç Bonet nace en el barrio de Sarrià (Barcelona) el día 28 de noviembre. Es el primero de los cuatro hijos de Gumersindo Pons (apellido que Joan modificó a mediados de los años cuarenta) y Dolors Bonet.

1930
Nace su hermano Antoni.

1936
Nace su hermana Marisol.

1940–42
Estudia, en régimen de internado, en el Colegio Salesiano San Antonio de Padua de Mataró. Antes había estudiado en las Escolapias y en las Escuelas Pías de la calle de Balmes de Barcelona. Del período de internado, Ponç, aparte de sus problemas de adaptación, recordaba una anécdota que le impulsó a dedicarse a la pintura: «Descubrí una reproducción de El Greco: El entierro del Conde de Orgaz. Me causa una gran impresión y voy a ver al director del colegio para pedirle el ingreso en la "Orden de los Pintores", ya que no sé por qué me imaginaba que estos pertenecían a una "orden". No iba demasiado desencaminado».

1943
Estudia pintura en el estudio de Ramón Rogent, pintor por quien manifestó una gran admiración. En su Cronología autobiográfica evocaba el magisterio de Rogent: «Maestro excelente, me enseñó un montón de cosas tan importantes como que hay que mantener la paleta y los pinceles limpios y mezclar los colores con nitidez».

1944
Conoce a Joan Vinyals, anticuario que se convertirá en su primer marchante.

1944
Nace su hermana Rosa María, que muere en 1956. Poco antes de este nacimiento el padre había abandonado a la familia.

1946

Conoce a los poetas J.V. Foix y Joan Brossa, al filósofo Arnau Puig y al tipógrafo Enric Tormo.
Frecuenta la tertulia artística de La Campana de Sant Gervasi donde coincide, entre otros, con Jaime A. Colson, Robert Helman, Gabino Rey y José María de Sucre.
Primera exposición individual en la Sala Arte de Bilbao (del 1 al 15 de marzo). El pintor dominicano Jaime A. Colson escribe en el catálogo el primer texto publicado sobre la obra de Ponç. La exposición fue un «auténtico fracaso», según explicaba el mismo Ponç: «Los trabajos expuestos asustan al público, que me mira como si fuese un pequeño monstruo. José María de Sucre escribe una crítica que se niegan a publicar».
Funda la revista Algol con Francesc Boadella, Joan Brossa, Jordi Mercader, Arnau Puig y Enric Tormo. A pesar de que sólo apareció un número, Algol ha sido considerada el fermento de Dau al Set, publicación que vio la luz dos años después.
Participa en la exposición «Tres pintores, August, Ponç (J.) y
Tort (P.), y un escultor, Francesc Boadella», organizada por el Centre Excursionista Els Blaus de Sarrià (del 3 al 18 de noviembre). J.V. Foix presenta esta exposición, hecho que supone la reaparición del poeta después de la guerra para apoyar a una nueva generación de artistas: «Solitarios, sus experimentos coinciden con los de otros viejos investigadores cuyos nombres apenas conocen y cuya obra no han visto. ¡Qué mecanismo tan complejo -y preciso- el del espíritu que nos mueve y nos apremia a liberarnos de lo convencional! ¡Y con qué gozo estos chicos -tres muchachos y un célibe- aceptan ser su dócil engranaje!». El crítico Sebastià Gasch publica en Destino (núm. 486) un artículo sobre la obra de Ponç en el que se afirma: «Hay en la obra de Joan Pons una suerte de ardor sordo, de fiebre, una marcada predilección por la deformación pesimista, la exageración dramática. Hay en su arte una invención imaginativa, a veces un poco literaria, pero nacida de una sensibilidad raceé, nueva y altamente poética».
J.V. Foix aconseja a Ponç que cambie la s final de su apellido (Pons) por la ç. A partir de este año el artista cambia su firma incorporando la nueva grafía a su apellido.


1948
Joan Perucho publica un artículo sobre Ponç en la revista Ariel (núm. 16) en el que establece un vínculo entre la obra del pintor y el automatismo surrealista: «Los elementos plásticos de la pintura de Joan Ponç van surgiendo a medida de su concreción, de su explosión visual. Hay, pues, un margen considerable de libertad imaginativa, muy próximo al automatismo de la ortodoxia surrealista, pero presidido por el control severísimo de la inteligencia. Es decir, la inteligencia como freno, como antídoto».

En septiembre se publica el primer número de la revista
Dau al Set
, fundada conjuntamente por Ponç, Joan Brossa, Modest Cuixart, Arnau Puig, Antoni Tàpies y Joan Josep Tharrats. «No creo -recordaba Ponç posteriormente- que nadie fuera consciente de la importancia que esta publicación adquiriría con el tiempo y que llegaría a ser el símbolo viviente del arte de vanguardia de la España vacía de aquellos tiempos tenebrosos».
Realiza el libro inédito Parafaragaramus en colaboración con Joan Brossa.
Viaja con Enric Tormo por España; visitan Salamanca y Madrid. En declaraciones a Cesáreo Rodríguez Aguilera (Revista, núm. 7, 1952), Ponç afirmaría que este viaje significó el descubrimiento del arte del Renacimiento.

ca. 1948 / 1949
Visita el taller del pintor Joan Miró, momento que Ponç definió como «una visita sagrada a un lugar sagrado».

1949
Expone, con Modest Cuixart y Antoni Tàpies, en el Instituto Francés de Barcelona (del 17 de diciembre al 3 de enero de 1950). Esta exposición tiene lugar gracias a las gestiones de la asociación Club 49. Un pliego de la revista Cobalto 49, con texto del poeta y diplomático brasileño Joao Cabral de Meló Neto y fotografías de los tres artistas hechas por Enric Tormo, hizo las veces de catálogo. Paralelamente, Arnau Puig publica en Dau al Set (octubre-diciembre) una reflexión sobre la creación artística que incluye un análisis de la obra de Ponç, Cuixart y Tàpies. Respecto a Ponç, concluía que «está condicionado por lo somático, pero su preocupación es ir valorizando estéticamente lo que su instinto va entregándole a manos llenas como si fuese una función hormonal cualquiera. [...] la lección que nos da Ponç, y que debemos observar con atención, ya que es un ejemplo de cómo deben enfrentarse las mentalidades artísticas con la nueva estética: ir sometiendo mediante la inteligencia y las leyes especiales que asisten a un arte determinado, hasta obtener un aspecto inédito que sea su esencia última y substancial».
Alberto del Castillo, desde las páginas del Diario de Barcelona, en el único artículo aparecido sobre esta exposición, calificaba a Ponç de dibujante excelente pero pintor aún en formación. A pesar del escaso eco que tuvo la muestra, no se debe subvalorar su importancia, ya que marcó el inicio de la constante presencia de Ponç en el circuito artístico catalán, sólo interrumpida por su ida a Brasil, y propició el encuentro con el escritor y crítico Eugeni d'Ors, quien visitó la exposición por indicación del crítico Rafael Santos Torroella.
João Cabral de Meló Neto y Enric Tormo editan Joan Ponç, diez litografías.

1949–50
Servicio militar: los primeros meses es destinado a Garriguella, en el Alt Empordà (del 6 de abril al 29 de junio) y, desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre de 1950, a la Capitanía General de Barcelona.

1950
Una selección de las obras expuestas en el Instituto Francés es mostrada en las Galerías Sapi de Palma (del 18 de febrero al 4 de marzo). Rafael Santos Torroella escribe el texto de presentación del catálogo: «Para evasión del mundo que la realidad nos ofrece han ido a buscar otro imaginario, cerrado sobre sí mismo, haciendo ley de su arbitrariedad y, a veces, de su angustiosa ironía. Algo de atmósfera, de fosforescencia lunar tiene el de Tàpies. De espejismo en el desierto, de oasis espectral en equilibrio sobre el horizonte, el de Cuixart. De demoníaco y selvático, el de Ponç». Participa en el VII Salón de los Once (febrero-marzo), ciclo anual de exposiciones que desde 1943 organizaba en la Sala Biosca de Madrid la Academia Breve de la Crítica, fundada en 1942 y dirigida por Eugeni d'Ors. Ponç tenía un recuerdo muy especial de esta exposición, porque supuso la oportunidad de ver su obra colgada al lado de la de artistas consolidados como Salvador Dalí, Joan Miró y Joaquín Torres García. Partiendo de las obras expuestas en el Salón de los Once, Antonio Saura hacía en La Hora (12 de marzo), el siguiente análisis de la obra de Ponç: «Las pinturas de Ponç están impregnadas de cierto sentido trágico, grotesco y medieval que las hace parecer resueltas por la imaginación de un primitivo o desconocido artista de tiempos remotos. [...] Quizás con cierta ingenuidad, Ponç nos muestra sus demonios, figuras mitológicas y monstruos, tratados con un color brillante, a veces plano, que adoptan formas grotescas, envueltos en un clima de tragedia».

En el mes de agosto Ponç, Modest Cuixart y Antoni Tàpies viajan al Port de la Selva invitados por J.V. Foix. Durante su estancia en la casa de veraneo del poeta visitan a Salvador Dalí en Portlligat. La travesía en barca por el Cabo de Creus para ir a conocer al artista ampurdanés será el tema central de “Nocturn” ('Nocturno'), obra que pasó a formar parte de la colección del poeta. J.V. Foix evocó este viaje en «Balada de los cinco marineros exclusivos y del timonel, que era yo», poema publicado en Dau al Set en octubre de 1950. El mismo año, una nueva versión de este poema titulada «Nueva balada del Cabo de Creus y de los cinco marineros exclusivos con el timonel, que era yo» fue enviada por J.V. Foix como felicitación de Navidad con una ilustración de Ponç.

1951
Exposición individual de un día, el 21 de febrero, en el local del Club 49 de Barcelona, presentada por Joan Josep Tharrats.
Expone en la Sala Caralt de Barcelona con Modest Cuixart y Antoni Tàpies (del 6 al 12 de octubre). Joan Josep Tharrats escribe un serie de textos para presentar a sus compañeros de Dau al Set; en el de Ponç evoca a los personajes que aparecen en sus obras: «Yo no sé si Ponç levantó la piel de la tierra o destapó el agujero de algún volcán, cuando de un tiempo a esta parte han empezado a surgir por todas partes esta multitud de hombres-reptiles, de uñas afiladas, con el cuerpo cubierto de escamas, que nos espían en todos los rincones [...]. Son personajes desheredados que vagan por el mundo y que, ataviados con chaqué y chistera negra, quieren disimular la hipertrofia que les afecta». El historiador del arte Francesc Miralles señala esta exposición como un punto de inflexión en el seno del grupo aglutinado alrededor de Dau al Set, y la considera la última actividad del grupo.
Exposición individual en las Galerías Layetanas de Barcelona (del 17 de noviembre al 6 de diciembre). Con motivo de esta exposición, el escritor y crítico de arte Juan Eduardo Cirlot escribe un texto poético sobre Ponç, publicado por Dau al Set (diciembre), en el que destaca el interés del artista por la historia de la pintura: «Joan Ponç es una ficha indiscutible en este dominó de sucesiones y cambios. Empezó recorriendo prácticamente toda la historia del arte y viviéndola para que cada una de sus etapas fuera como un capítulo de colores en un gran libro encuadernado con fuego».
El balance que Ponç hace de esta exposición es desolador: «Incomprensión total por parte del público, la crítica y, aún más triste, los amigos. Estoy lo que se dice muy solo. Durante la exposición me destruyen algunos trabajos. Los pintores tradicionales hallan la pintura demasiado atrevida. Los modernos, que empiezan a surgir como setas (venenosas), demasiado clásica». Participa en la I Bienal Hispanoamericana de Arte, celebrada en el Palacio de Exposiciones del Retiro de Madrid (octubre-diciembre).
Realiza un retrato de Joan Brossa para ilustrar Em va fer Joan Brossa ('Me hizo Joan Brossa'), libro prologado por João Cabral de Meló Neto y publicado por la editorial Cobalto.

1952
Exposición individual en la Sala Caralt de Barcelona (del 24 de mayo al 6 de junio). Sebastiá Gasch en Destino (núm. 772) argumentaba que «Ponç es el más personal de nuestros pintores jóvenes. Mientras la mayoría se parecen a Klee o Miró, a Picasso o Braque, a Soutine o Roualt como se parecen dos frutos del mismo árbol, Ponç no se asemeja a nadie porque emplea un vocabulario pictórico que le es rigurosamente peculiar. Con una pintura netamente figurativa cada vez más perfecta, con un dibujo de precisión japoneizante y miniada, con un color cada vez más rico y trabajado, con un oficio sólido, en resumen, Ponç logra unas obras colmadas de una poesía que hiere y trastorna. [...] Su arte expresa los malestares y las angustias espirituales de nuestra época, como los retablos de los góticos encarnaban el ideal de la edad media».
De la misma opinión era Alberto del Castillo, quien constataba la evolución de Ponç desde que se refiriera al pintor en 1949, también en el Diario de Barcelona: «Dibujante extraordinario, comparable a los japoneses en la delicadeza de la pincelada, maneja con mas propiedad que antes los pinceles y, sobre todo, mantiene una personalidad de una originalidad absoluta, quizás la más independiente de todo contacto o influencia ajena a los artistas de su promoción». Participa en el V Salón de Octubre, celebrado en las Galerías Layetanas de Barcelona (octubre).

1953
Participa en la exposición «Arte fantástico», organizada por Antonio Saura en la Galería Clan de Madrid (del 4 al 28 de marzo).
El 15 de junio se casa con Roser Ferrer en El Bruc. En julio viaja a París, donde se entrevista con Joan Miró, que muy probablemente se hallaba en la capital francesa con motivo de la exposición individual de la Galería Maeght, inaugurada el 19 de junio. Durante su estancia en París entra en contacto con el crítico de arte brasileño Mario Padrosa. A su regreso a Barcelona visita de nuevo a Joan Miró, quien le entrega una carta de recomendación dirigida a Ciedlo Matarazzo, promotor de la Bienal de São Paulo. La carta, con fecha 11 de noviembre, decía: «Je me permets de vous présenter mon ami le peintre espagnol Joan Ponç, trés doué et trés travailleur. Il compte s'installer a São Paulo, je vous serai réconnais-sant si vous lui donnez des idées pour s'orienter un peu [...])» ('Me permito presentarle a mi amigo, el pintor español Joan Ponç, muy dotado y muy trabajador. Pretende establecerse en São Paulo, le agradecería que le diera ideas para que se orientase un poco...'). A finales de año Ponç se traslada al Brasil haciendo una primera escala en Río de Janeiro antes de seguir el viaje hasta São Paulo, donde se encuentra con Cieccilo Matarazzo, a quien Ponç calificará de «hombre-milagro».
En 1949 Joan Brossa premonitoriamente había escrito: «Te prevengo que huyas lejos de este país, donde los sirvientes prosperan sin trabas; no sea que tengas que pagar doble botín. (...) Entre ellos has sido rebelde, Joan Ponç, y no has hecho lo que te han mandado, ni has sellado contratos, y por eso las llamas se inclinarán hacia ti, solitario desde hace tiempo, surcando el río que lleva a ciudades fuertes y que tienen un mañana. [...] Ay de ti, hijo de regla alguna [...]». Este «Oráculo sobre Joan Ponç» se publicó en Dau al Set (noviembre de 1951) con motivo de la exposición individual del artista en las Galerías Layetanas y está fechado en el mes de diciembre de 1949.

1954
Exposición individual en el Museo de Arte Moderno de São Paulo (abril). El museo adquiere todos los trabajos expuestos, incluyendo la suite Toros, que actualmente forma parte de la colección del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de São Paulo. El 28 de abril nace su hijo Joan en Barcelona. A finales de este año Roser, su hijo y la madre de Ponç se trasladan a São Paulo.
El ingeniero Romeu Mindlin le compra obra regularmente.

ca. 1955
Recibe ayuda económica de Ceccilio Matarazzo..

1956
Exposición individual en el Museo de Arte Moderno de São Paulo (del 12 al 27 de abril). El Correio Paulistano (abril) publica una crítica sobre la exposición: «[Ponç] É o poeta da angustia; não pinta os horrores; sente-os sofrendo. Desta vez na sua exposição predomina un ciclo sobre a vida do circo. (...) Nada de resignagáo do vencido. Antes una revolta, etica e física» ('[Ponç] Es el poeta de la angustia, no pinta los horrores; los siente sufriendo. En su exposición predomina un ciclo sobre la vida del circo. [...] Nada de la resignación del vencido. Más bien una revuelta, ética y física'). En un momento de autocrítica, Ponç visita a Romeu Mindlin, coge la obra que éste tenía guardada y hace una hoguera en el jardín de la casa. Ponç recordaba así ese momento: «Llego a la conclusión de que el trabajo hecho no tiene ningún interés y por lo tanto recojo todo el material que me es posible hecho desde mi llegada a Brasil, noventa cuadros y más de ciento cincuenta dibujos, y prendo una gran hoguera. Al verla, comprendo por qué, al fuego, a veces, le llaman purificador. A partir de estas llamas inicio una nueva etapa de mi trabajo, mucho más rigurosa que las anteriores».

ca. 1957
Funda la escuela de dibujo y pintura L'Espai en São Paulo. «Me dedico a la enseñanza -concluye Ponç-, como medio más adecuado para mantener mi libertad creadora, al margen de marchantes, galerías y demás calamidades, que constato que van destruyendo gradualmente a los más resistentes. En la escuela no hay distinción entre profesor y alumno: somos hermanos, soy un hermano que ha visitado un lugar mágico llamado creación y que cuenta sus experiencias». Entre sus alumnos destacan Moisés Baumstein, Irene Crespi, Mary Kuperman, Claudio Kuperman, Felicia Leirner, Nelson Leirner, Jeanette Musatti, José Nemirovsky, Jayme Rabinovich, Paolina Rabinovich y Ricardo Luiz Smith.
Durante una cena en el domicilio de José Nemirovsky sufre una crisis a raíz de la cual el anfitrión, que era médico, juzga oportuno ingresarlo en un centro psiquiátrico.
La breve estancia de Ponç en un psiquiátrico de São Paulo dará pie a una anécdota acaecida años después, durante una visita a Salvador Dalí. Éste, después de criticar a Van Gogh, dice que Ponç lo defiende porque está loco como él. Ante tal afirmación Ponç responde que ambos son locos profesionales, en tanto que el artista ampurdanés no pasa de ser un loco amateur.

1959-1961
Durante los años que Ponç pasa en Brasil son escasas las noticias que aparecen sobre su actividad artística en la prensa española, hasta el punto que algún crítico, como Carlos Areán (Veinte años de pintura de vanguardia, 1961), indica que Ponç ha abandonado la pintura. El artista, sin embargo, permanece en la memoria de algunos críticos, como Juan-Eduardo Cirlot, que en 1959 publica un artículo con un título sintomático, «Sobre Juan Pons, el olvidado» (Correo de las Artes, núm 16), donde hace un repaso de lo que había sido su trayectoria antes de abandonar el país desvinculándola del surrealismo. También Alexandre Cirici Pellicer, al hacer un repaso del arte de posguerra en Cataluña, recordaba el papel destacado de Ponç en la recuperación del arte de vanguardia: «Artísticamente, el más típico representante del grupo [de Algol] era el joven Joan Ponç, que con su arte deshecho, instintivo, cabalístico, viscoso, hiriente e insultante, elevaba un grito contra los adormecimientos y las comodidades de la cultura fija, del status quo social, de la belleza equilibrada y de los amorosos quietismos» (Serra d'Or, núm. 12,1960).

1962
Una vez tomada la decisión de dedicarse a la enseñanza Ponç no muestra su trabajo a nadie, ni siquiera a sus alumnos. Sólo antes de su viaje de regreso a España enseña su obra a un grupo reducido de personas.
De los viajes realizados durante su estancia en Brasil, Ponç recordaba con especial intensidad la visita a Congonhas do Campo, donde conoció de cerca la obra del escultor barroco Aleijandinho. Hacia el mes de octubre emprende el viaje de vuelta a Barcelona.
Ponç definía Brasil como «el único lugar donde podía superar las destructivas autocríticas que me asaltaron, el único lugar donde mi amor a lo mágico, esencia de mi arte, podía encontrar un ambiente adecuado, que mantendría y amplificaría mi capacidad de penetración en los momentos más oscuros».

1964
Después del regreso, se instala en la población de El Bruc, donde recibirá la visita de Joan Perucho, quien le convence para que exponga en la Galería René Metras. Cabe recordar que René Metras había sido amigo de Ponç en los años cuarenta, le había comprado obra y lo había apoyado desde el primer momento en el trabajo de los miembros de Dau al Set. A pesar de su interés por el arte no se dedicó profesionalmente a él hasta que en 1962 creó la sala de exposiciones que llevaría su nombre.
Exposición retrospectiva en la Galería René Metras de Barcelona (del 16 de septiembre al 8 de octubre). Esta exposición marca la reaparición de Ponç en el circuito artístico catalán, pero no con la obra realizada en Brasil, sino mostrando trabajos anteriores al año 1953.

1965
Exposición individual en la Galería Olaf Hudtwalcker de Frankfurt, Alemania (del 15 de mayo al 30 de junio). Ponç elaboró una primera versión reducida de su autobiografía para incluirla en el catálogo, donde expresa sus impresiones sobre el retorno a España: «En 1964, después de volver a mi país, he encontrado una comprensión maravillosa y a colegas admirables que me han salvado de morir ahogado. Sigo pobre e ignorado, pero doy gracias a Dios porque cada día me parece ver las cosas más claras que nunca, porque tengo más capacidad de trabajo, porque creo tener una comprensión más profunda de la vida. Porque vivo como soñaba ser, una inmersión en la creación...» Participa en la VIII Bienal de São Paulo dentro de la sección «Surrealismo e arte fantástica» (septiembre-noviembre) y obtiene el Gran Premio Internacional de Dibujo por la suite Ocells ('Pájaros'). Realiza los figurines para el ballet Don Juán, de Antonio Gades.

ca. 1966
Instala su estudio en Cadaqués, un estudio que cambiará de ubicación en numerosas ocasiones, aunque manteniendo una constante, la de situarse no muy lejos de los Pirineos; «el kilómetro cero del universo», en palabras de Ponç. Rafael Santos Torroella se refirió a esta itinerancia: «Joan Ponç, que tuvo, a la manera de Gauguin, su Tahití brasileño y allí, en São Paulo, estuvo diez años alejado de nosotros, a su regreso no ha dejado de buscar una y otra vez otros tahitíes, más próximos pero no menos abruptos en esas soledades suyas: El Bruc, primero, seguidamente Cadaqués y ahora la Roca de Palencà en las tierras altas de Camprodon» (El Noticiero Universal, 19/2). A la enumeración de Rafael Santos Torroella, todavía hay que añadir el número de otras poblaciones como Cotlliure, Ceret y Saint Paul de Vence.
En Cadaqués conoce al escultor Xavier Corberó, con quien establece una intensa amistad, y entra en contacto con el artista Marcel Duchamp.

1966
Exposición individual en la Galería Staempfli de Nueva York (del 18 de octubre al 5 de noviembre).

ca. 1969
Se separa de Roser Ferrer. Conoce a Mar Corominas.

1970
La relación con J.V. Foix, iniciada en los años cuarenta, se mantiene a lo largo de los años dando lugar a colaboraciones como La pell de la pell (La piel de la piel), carpeta con 22 aguafuertes de Ponç y texto del poeta: «Usted, Ponç, [...] habló de la piel que late bajo la piel, no como un romántico mal destetado, o un decadente amante de lo turbio; tampoco, como un naturalista crudo y desnudo, sino como el poeta que se esfuerza por esquivar lo abandonado por donde vaga, dar luz al almacén de los accesorios y provocar el Hecho, iluminado por secretas luminosidades diurnas, y sin maleficio. Usted Ponç, ha advertido que el hallazgo de lo maravilloso despeluchado libera la mente, aviva los sentidos y prueba nuestra inocencia». Ilustra el libro Ojos, círculos, búhos, de Luis Goytisolo.

1972
Exposición retrospectiva en la Galería René Metras de Barcelona (abril-mayo).
Se publica Universo y magia de Joan Ponç, la primera monografía dedicada al pintor, escrita por Mordechai Omer, historiador del arte nacido en Israel. En esta monografía se resigue la simbología de los diferentes elementos que Ponç integra en sus obras estableciendo vínculos tanto con la idiosincrasia del pueblo catalán como con la cultura española. Obtiene el premio de la crítica de arte de Barcelona.

1973
Aparece una nueva monografía escrita por el historiador y crítico de arte José Corredor-Matheos, en palabras de Ponç «unas páginas que considero entre las más profundas sobre mi trabajo».

1974
Exposición individual en la galería Dau al Set de Barcelona (enero) y en la Galería Biosca de Madrid (del 3 al 31 de diciembre).
Ilustra L'exploració de l'ombra ('La exploración de la sombra'), de Joan Fuster, y 97 notes sobre ficcions ponsianes ('97 notas sobre ficciones poncianas'), de J.V. Foix. Ambos libros, a pesar de coincidir en la fecha de publicación, tienen un carácter muy diferente. En tanto que en La exploración de la sombra el texto y las ilustraciones tienen en común la sombra como trasfondo temático, el texto de J.V. Foix hace un esfuerzo para acercarse al talante creativo de Ponç: «Hay que convenir que Joan Ponç, por nabos o por coles, no halaga en nada el gusto. No busca la bella solana de una terraza de ático, no se ajusta a ninguna prescripción y ni siquiera pretende mejorar la habitación de ninguna sirvienta bélica. Alógico e irracional -¿en apariencia?-, se diría que se salta el buen juicio para alcanzar la umbría donde los astros se desmigan.
No es "artista" a pesar de ser investigador plástico laborioso y artesano a un tiempo. Tiesa la oreja. No es realista ni -¡ni mucho menos!- "modernista". Ni un despabilado "vanguardista"».

1975
Participa, fuera de concurso, en la XII Bienal de São Paulo (del 17 de octubre al 15 de diciembre).

1976
Ilustra Devoraciones. de Luis Goytisolo.

1978
Exposición individual en el Musée de la Ville de París (del 6 de abril al 4 de junio). Con motivo de esta exposición se publica un catálogo, que incluye la Cronología autobiográfica del pintor, y un texto del historiador y crítico de arte Jacques Lassaigne, que hace un recorrido por la evolución de la obra de Ponç: «Con los años, la obra ha devenido más pura y desnuda, reducida algunas veces a simples dibujos geométricos, a proyecciones de objetos puramente imaginarios, pero tan expresivos en su sequedad aparente como los dibujos de las series precedentes, acaso más inquietantes, por el hecho de ser más herméticos y metafísicos.»
Paralelamente a la muestra de París expone en las galerías Dau al Set, Eude y Joan Prats de Barcelona y Biosca de Madrid.

Ponç, sin embargo, en una entrevista concedida a Montserrat Roig, se considera un artista maldito: «Sí, soy un pintor maldito, estoy muy contento de serlo, y acaso parezca que he superado mi maldición, pero quiero ser fiel a esta incomprensión, buscar siempre horizontes nuevos y no sentirme jamás demasiado comprendido».
Realiza la escenografía de La balada del Gran Macabro, de Ghelderode.

1980
Exposición antológica organizada por Caixa de Barcelona, Obra Social, en Manresa (diciembre- enero).

1982
Los problemas de salud debidos a la diabetes se agravan. A las dificultades de visión que había sufrido en los años setenta, hay que añadir los problemas de riñón, que le obligan a someterse a diálisis.

1983
Exposición itinerante de grabados organizada por el Servei d'Arts Plástiques del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya. En el catálogo editado con motivo de esta muestra Arnau Puig evoca la iniciación de Ponç en la técnica del grabado gracias al magisterio de Enric Tormo y repasa el vínculo que el artista mantuvo con las artes gráficas a lo largo de toda su trayectoria. El 30 de octubre se casa con Mar Corominas.

1984

Exposición de las Capses secretes ('Cajas secretas') en la sala de exposiciones de la Fundado Caixa de Pensions de Barcelona (del 8 de marzo al 8 de abril). El 5 de enero se somete a un trasplante de riñón donado por su hermano Antón; el 4 de abril muere en Saint Paul de Vence a consecuencia de un paro cardíaco.
El 8 de abril es enterrado en el jardín de su casa-taller de La Roca.
En julio el Museu de Arte Contemporánea de São Paulo organiza una exposición de homenaje que cuenta con el apoyo de Francesc Petit, publicista catalán establecido en São Paulo desde los años cincuenta, que recoge el testimonio de algunos de los alumnos de L'Espai.


Sol Enjuanes Puyol